Quintun

13/8/09

Recuerdo que una vez lloré durante un mes

- Sé que nadie me ha visto llorar
- ¿Seguro?
- Sí, nadie, absolutamente nadie. Pero he llorado. He llorado durante horas, durante días, durante semanas. Recuerdo que una vez lloré durante un mes.
- ¿Cómo es eso? ¿Cómo te detuviste? ¿Cuándo decidiste parar?
- Una tarde llegué del colegio, subí las escaleras. Tenía calor y me quité la polera. Me recosté en la cama con la ventana detrás para que la luz de afuera alumbrara el libro que comencé a leer. Estaba triste leyendo las historias que Gabo relataba en su libro. Una lágrima recorría mi mejilla mientras afuera los niños reían. Reían a carcajadas. Miré mi estomago, estaba hundido.
- ¿Cómo hundido?
- De hambre, llevaba cuatro semanas tomando un vaso de leche por la mañana, una bebida a medio día y un plato helado de comida en la noche. Ahí me di cuenta que no valía la pena estar triste. Me di cuenta que el mundo seguía corriendo, y que dependía de mi y sólo de mi si hacía correr el mío. Si yo decidía morir en ese momento en nada cambiaría el mundo. La gente lloraría uno o dos días y estarían triste uno o dos años, pero no morirían porque yo morí, eso ocurría sólo en los libros.

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