Quintun

9/10/10

El amor con otros demonios

Entonces por ahí por quinto año fue que descubrió que no sólo por el hecho de querer algo lo vas a tener.
Comencé a querer cosas fuera de lo material, fuera de ese regalo que por más inalcanzable que pareciera y poco merecido que fuera terminaba saliendo de entre los papeles navideños.
Como a los diez descubrí que habían cosas que el dinero no podía comprar. No era sólo decir papá o mamá quiero esto, existían cosas, un mundo fuera de ellos.
Había algo que él podía tener y yo no. Por qué. Ya no había que luchar sólo con espadas, ya no sólo bastaba con meter el gol, había una cosa, unas ganas una atracción un interés deseo sentimiento querer por alguien.
Sí, más o menos por ahí fue cuando descubrí lo que era el amor. Qué lindo no?, aun que también con eso me sumergí en un mundo que traía, cual remedio con sus advertencias: envidia, duda, inseguridad, soledad, frialdad, temor, rencor, celos, desprecio, angustia, pena. Antes sólo dolían las caídas en bicicletas. Antes nada importaba o lo que importaba ya no importa y no hay que darle importancia.

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